Micropigmentación Paramédica y Oncológica

Micropigmentación Paramédica y OncológicaGeneralmente, al escuchar la palabra “micropigmentación” nos viene a la mente la imagen de unas cejas bien definidas o labios perfilados. De hecho, estamos acostumbrados asociar la micropigmentación con un “maquillaje permanente”. Ahora bien, el uso estético de este tratamiento es sólo una pequeña parte de todo lo que se puede hacer. A continuación os descubrimos su aplicación más amplia y la más completa – la micropigmentación paramédica y oncológica, una técnica que puede cambiar la vida a un paciente.

En primer lugar queremos aclarar que una micropigmentación no es un tatuaje. La principal diferencia es el tipo de pigmento que se utiliza. De hecho actualmente solo existe una marca aprobada para el uso en la micropigmentación paramédica. El uso de este pigmento específico permite realizar el tratamiento a una determinada profundidad de la piel y adaptar la imagen según necesidades a cada cambio que sufre el cuerpo humano a lo largo de la vida.

La principal indicación médica es como una etapa final de la reconstrucción mamaria. Con una micropigmentación podemos “tatuar” una areola sobre el pezón reconstruido, pero incluso en el caso de no tener reconstrucción realizada, con la técnica de micropigmentación 3D podemos conseguir un efecto visual 100% realista. Precisamente ésta técnica de impresión 3D ha sido una revolución para los pacientes que hayan perdido uno o los dos pechos. La profesional, especializada en esta técnica, realiza un diseño previo de la areola, teniendo en cuenta las características de cada paciente y de la intervención realizada.

Otra aplicación médica es corrección de cicatrices, estrías, vitíligos, etc. En ningún caso elimina el problema pero con una micropigmentación conseguimos disminuir el contraste de color y dar una apariencia visual satisfactoria. En muchos casos la micropigmentación paramédica es la única solución estética al problema, sin tener que pasar por el quirófano.

La técnica de micropigmentación no es dolorosa (aunque depende mucho del lumbral de dolor de cada persona). Pero si fuera necesario, se puede aplicar un anestésico local para reducir las molestias.

Después de la primera sesión conseguimos una imagen más acentuada del elemento tatuado, que va bajando de intensidad a medida que pasen los días y obteniendo el aspecto muy natural.

Es muy importante seguir las pautas de la terapeuta de los cuidados a realizar en casa.   Aproximadamente un mes y medio después de la primera sesión es necesario realizar un retoque.

Es normal sentir una ligera molestia durante los primeros días después del tratamiento, una sensación que irá desapareciendo por completo. Estas molestias están relacionados con una péquela inflamación de la zona, que también puede tener un aspecto ligeramente enrojecido. En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen a lo largo de la primera semana.

Este tratamiento no es recomendable a los pacientes que en el momento de realizarlo se encuentren en tratamiento por cáncer de mama.

Desde Clínica Dr. Campos siempre recomendamos acudir a los profesionales titulados y altamente cualificados para cada procedimiento. En el caso de Micropigmentación paramédica hay que prestar la máxima atención a los aspectos de higiene y seguridad del tratamiento, tipo de tinte que se utilice y la titulación de la terapeuta.

Para más información, contacta a los profesionales de Micropigmentación Paramédica y Oncológica de Clínica Dr. Campos, llamando al 952 821 811 o por Whats App 670 032 191.